Currículum cronológico

Siempre que hablamos de los diferentes tipos de currículum que podemos utilizar, el cronológico es uno de los que se llevan prácticamente todo el protagonismo. El currículum cronológico es aquel en el que nuestros logros aparecen detallados por orden cronológico, empezando por el más antiguo hasta acabar en tu último empleo, y es el formato de currículum más habitual a la hora de buscar un empleo. Como cada tipo de currículum tiene unas partes que no pueden faltar, además de sus pros y sus contras a la hora de ayudarnos a buscar empleo.

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Partes del currículum cronológico

Como es habitual, la primera parte del currículum cronológico está dedicada a los datos personales y de contacto: nombre y apellidos del candidato, dirección, su número de teléfono y dirección de correo electrónico actuales. Podemos añadir otra información como la nacionalidad o la edad si lo consideramos necesario, pero lo importante es que aparezcan nuestros datos de contacto actualizados para que los reclutadores nos puedan convocar a una entrevista de trabajo.

A continuación llega el turno de la formación académica y experiencia. Realmente el orden no tiene tanta importancia como estructurar ambos apartados por orden cronológico, desde nuestro primer empleo hasta el actual o más reciente. Lo mismo pasa con la formación relacionada con el empleo al que aspiramos, en caso de poder señalar varias formaciones siempre lo haremos desde la más antigua hasta la más reciente aunque sin que sea redundante -si tienes el bachillerato no hace falta la ESO, si tienes formación universitaria o FP omite el bachillerato-.

Tras estos dos apartados llega el resto de información de interés, donde incluiremos los idiomas, los conocimientos informáticos, carnés profesionales que podamos necesitar para el puesto de trabajo al que optamos, etc. En estos casos también respetaremos el orden cronológico, de forma que también quede patente nuestra evolución a la hora de formarnos. Como en la formación académica, no hace falta aportar informaciones repetitivas (por ejemplo, si tienes el B2 de un idioma se entiende que también tienes el B1).

Pros y contras del currículum cronológico

Hay dos aspectos del currículum cronológico que destacan por encima de todo. El primero, que es el formato más habitual así que los reclutadores están acostumbrados a él y no despierta los mismos recelos que otros tipos de currículum menos habituales cuando los reciben. El segundo, que permite al reclutador hacerse una idea de la trayectoria profesional del candidato, de sus logros, de la evolución que ha seguido, de los puestos de trabajo ocupados, etc., además de si ha pasado por empresas de prestigio en el sector.

Precisamente ese puede ser su gran hándicap, ya que si has tenido una carrera fuera de lo habitual, con frecuentes cambios de empleo o sin una evolución como cabría esperar en tus responsabilidades el reclutador puede descartar tu candidatura. También hace patentes los periodos de inactividad que hayas podido tener, algo que tampoco nos ayuda a la hora de buscar empleo, aunque es cierto que si has aprovechado esas situaciones de desempleo para formarte el efecto puede ser positivo.

Cuando utilizar un currículum cronológico

Así, el perfil del candidato al que mejor se ajusta el currículum cronológico es un profesional con una amplia y dilatada experiencia laboral, que haya conservado durante largos periodos sus empleos y sin cambios frecuentes de empleo. Un profesional que quiera destacar alguna empresa en la que haya trabajado por su relevancia en el sector al que se dedica. Pero como ya hemos dicho se trata de un tipo de currículum muy habitual, el más frecuente, así que bien utilizado cualquier trabajador puede echar mano del currículum cronológico.

El currículum cronológico inverso

Por último conviene destacar el currículum cronológico inverso, una versión del currículum cronológico en la que la información aparece ordenada de más reciente a más antigua. Por lo demás es idéntico al cronológico convencional, con las mismas partes y apartados. La única diferencia es que avanzamos desde nuestra situación laboral y formativa actual hasta nuestro inicios, en la que aprovechamos para destacar nuestras experiencias laborales más recientes, que muchas veces son las que más interesan a los reclutadores. Por eso el currículum cronológico inverso cada vez tiene más demanda en las empresas.

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