La formación académica en el currículum

La formación académica es una de las partes más importantes del currículum, junto a los datos personales y la experiencia profesional del candidato. Todo el mundo tiene una formación mínima, desde el Graduado Escolar hasta Doctorados, pero la cosa no acaba aquí. En formación académica también podemos incluir la formación complementaria del candidato y los idiomas que habla; y según su perfil y el puesto de trabajo que busque incluso podríamos añadir los conocimientos informáticos. Por eso prestaremos atención especial a la formación al redactar el currículum.

la formación académica en el cv

¿Dónde va la formación académica?

Lo primero que debemos preguntarnos es dónde poner la formación académica. Está claro que en primer lugar siempre irán nuestros datos personales, incluidos los métodos de contacto como teléfono o dirección de correo electrónico, y a continuación, tras los datos iría la formación académica. Al menos, la formación oficial (instituto, universidad, formación profesional), que es la formación que el reclutador tendrá más en cuenta a la hora de elegir candidato, e interesa que sea lo primero que ve.

Hay casos en los que la formación puede ir detrás de la experiencia profesional. De esta forma resaltamos nuestro bagaje profesional relacionado con el empleo al que optamos y para el que se ha redactado el currículum. Otra teoría dice que si la formación es superior a la experiencia debe ir en primer lugar, pero si tenemos una experiencia profesional más amplia que nuestra formación se dará prioridad a la experiencia laboral.

Respecto a la formación no reglada o complementaria y los idiomas, aparecerán en el cuarto bloque del currículum, justo detrás de la experiencia profesional. Normalmente pondremos primero la formación complementaria a la académica (cursos del SEPE, cursos no oficiales, etc.) y a continuación los idiomas, pero como siempre decimos este orden no responde a una estructura fija y lo podemos alterar para priorizar aspectos que puedan resultar más importantes de cara a una oferta de empleo en concreto.

La formación oficial en el currículum

No basta con saber ubicarla, también es importante tener claro cómo poner la formación académica oficial. Hay quien lo indica todo, desde la ESO hasta el máster o los dos títulos de Formación Profesional que tiene, lo que ocupa un espacio muy valioso en el currículum. Lo ideal sería indicar solo los dos últimos títulos, ya que se da por sentado que si tienes un título superior también tienes el inferior. Puedes incluir las dos FP, título universitario y bachillerato, carrera y máster y/o doctorado…

Para referirnos a la formación utilizaremos la fórmula Año de inicio-año de finalización. Lugar de estudios. Nombre de la titulación (por ejemplo 2013-2017. UNED. Grado de Filología Hispánica). En caso de haber empleado más años de lo habitual en los estudios en vez de los años puedes poner la promoción a la que perteneces (Promoción 2017, siguiendo el ejemplo anterior), y si todavía estás estudiando se escribe el año de inicio y “Actualmente” (2013-Actualmente).

Si has estudiado en el extranjero, junto al nombre de la universidad, instituto o centro de estudios hay que añadir la ciudad y el país donde te formaste. Si estuviste de Erasmus o participaste en programas similares como el Séneca en este apartado puedes incluir el semestre o el año que estudiaste fuera. Por último, podemos añadir una referencia al trabajo o proyecto de fin de estudios, en especial si conseguimos una mención destacada, lo que siempre es un plus.

La formación no oficial

Más allá de una localización distinta, no hay grandes diferencias entre la formación oficial y la no oficial o complementaria. Utilizaremos la misma fórmula que para referirnos a la oficial, con la única diferencia de que añadiremos el número de horas al final, tras el nombre de la titulación. En ocasiones, contar con esta formación extra nos puede ayudar a quedarnos con un puesto de trabajo, y nunca está de más hablar de ella en el currículum, especialmente si no contamos con una gran experiencia profesional.

Los idiomas en el currículum

Antes de acabar hay que mencionar brevemente los idiomas, ya que también podemos considerar formación complementaria los cursos de idiomas que hayamos hecho. Podemos dividir esta sección en dos subapartados. Por una parte tenemos el nivel de cada idioma que hablamos, adaptado al MCER e incluso diferenciando entre hablado, leído y escrito; y por otra parte los cursos de idiomas, para los que podemos utilizar una fórmula idéntica a la de la formación no oficial, incluidas las horas.

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