Los fondos de ahorro comienzan con una moneda

Tener un fondo de ahorro es una meta que muchos se plantean pero que sólo algunos logran. Las excusas para evitar su construcción son variadas, van desde no tengo tiempo para hacer cuentas, no sé de finanzas o gano muy poco para ahorrar. Lo cierto es que un fondo de ahorro no tiene que ser una cuenta bancaria con grandes ingresos, puede ser una simple alcancía en donde se guardan algunas monedas y billetes olvidadas en el fondo de los bolsillos, el cambio de las compras semanales o esa cantidad que no fue necesaria para cubrir un gasto de último minuto, pero que ya estaba dentro del presupuesto.

Lo más difícil del ahorro es adoptar el hábito, ya sea con una cifra fija para todos los meses o con algunas más flexibles que se ajustan a las posibilidades de cada momento, pero lo importante es esforzarse por comenzar el fondo de ahorro que será útil para épocas de escasez, cuando todo lo reunido en tiempos de abundancia hará más llevadero en tránsito hasta la próxima etapa de estabilidad económica.

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