Oficinas de empleo

Ya sea porque nos queremos introducir en el mercado laboral o porque nos hemos quedado sin empleo, acudimos a las oficinas de empleo del SEPE para inscribirnos como demandantes de empleo. Es un requisito indispensable para poder solicitar cualquier prestación por desempleo, pero también una condición cada vez más demandada en los procesos de selección de trabajadores, en especial en los planes de empleo público. Pero, ¿realmente sabemos cómo funcionan las oficinas de empleo?

oficinas de empleo y paro

Por qué acudir a las oficinas de empleo

Es cierto que el SEPE -antiguo INEM– y los servicios de empleo autonómicos no tienen la mejor fama en el sentido de proponer salidas al desempleo de quienes se inscriben, pero como hemos dicho estar inscrito en la oficina de empleo es imprescindible para acceder a cualquier prestación por desempleo. De hecho, si el desempleado tiene derecho a prestación tiene un plazo de 15 días para acudir a la oficina de empleo con cita previa a solicitarla (una vez solicitada se suspende el plazo de 15 días).

Más allá del acceso a prestaciones, estar inscrito en el SEPE como demandante de empleo hará que entres en su bolsa de empleo, por lo que podrán convocarte para realizar entrevistas de empleo. No solo eso, sino que podrás acceder a las ofertas laborales publicadas en el SEPE y en sus homólogos autonómicos, como si se tratase de una agencia de empleo -aunque no lo son-. Otra razón para darse de alta como demandante de empleo es el acceso a cursos de formación con los que podemos conseguir certificados de profesionalidad.

Cada vez que un trabajador se apunta al paro pasa por una entrevista con un orientador, que diseña su itinerario de inserción personalizado. Nos ofrecen un asesoramiento y una orientación laboral que, si bien no siempre son exitosos, son una herramienta que no hay que menospreciar. También puedes acceder a ayudas o subvenciones si decides convertirte en emprendedor y poner en marcha tu negocio. Finalmente, estar inscrito como demandante de empleo muchas veces supone descuentos en transporte público, cine, teatros, etc.

Cómo apuntarse al paro

Según el lugar donde estés empadronado, tienes que acudir a una oficina de empleo u otra. Pide cita previa y acude a la oficina de empleo en el horario acordado. Allí te reunirás con el asesor laboral, que te entrevistará y diseñará el itinerario de inserción laboral personalizado. Además de solicitar cita previa, la primera vez que nos apuntemos tenemos que acudir a la oficina de empleo con el DNI, la tarjeta de la Seguridad Social y los títulos académicos que tengamos para que creen nuestro perfil.

Si vas a apuntarte una vez te has quedado sin empleo para solicitar una prestación también te pedirán el libro de familia y el certificado de empresa. Este es un documento en el que figuran las fechas de inicio y final de la relación laboral con esa empresa, y la razón por la que acabó el contrato. Es algo que habitualmente envían las propias empresas, pero en ocasiones tendrás que llevarlo en mano o solicitarle a la empresa que lo envía antes de acudir tú a tu cita en la oficina de empleo.

Renovar el paro

Una vez inscrito, te darán tu certificado como demandante de empleo. Es el documento con el que puedes acreditar tu situación, pero su validez no es perpetua. Indica la fecha en que tendrás que pasar revista. Por suerte no hace falta acudir a la oficina de empleo para renovar la demanda de empleo, se puede hacer por internet desde casa, lo que nos ahorra el tiempo y la molestia de ir a la oficina de empleo para renovar la solicitud.

Algunas agencias de trabajo privadas también pueden solicitarte este documento cuando acudas a buscar empleo, así que procura renovarlo el día que toque ya que no se aceptan documentos caducados. Si estás interesados en trabajar en el extranjero, con este certificado también puedes acceder a las ofertas de trabajo que se publican en el portal de empleo comunitario Eures, dedicado al impulso de la movilidad laboral en la Unión Europea. Cualquier herramienta es buena para salir del paro, e inscribirse en las oficinas de empleo es algo que todos deberíamos hacer.